Fue patrocinador de un partido amistoso en 2013 en el Bernabéu

Estadio Bernabeu Real Madrid
El Dictamen / Agencias / México
Javier Duarte está prófugo por sus transas a diestra y siniestra en Veracruz, pero la historia que apenas se revela es su gusto por el Real Madrid, al que le dio millones, aunque claro, era dinero de los veracruzanos.

El semanario PROCESO dio a conocer que el ahora ex gobernador prófugo de Veracruz, hizo un pago multimillonario en 2013 a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, para ponerle el nombre al partido amistoso que sostuvieron contra la Juventus.

Ese juego de veteranos-leyendas, llamado Real Madrid Corazón Classic Match Veracruz 2013 se disputó en el Bernabéu y casi todo el partido apareció el nombre de Veracruz en la publicidad en la cancha, al ser el patrocinador principal del juego.

Bueno, pues según explica PROCESO, la dadivosa contribución de Duarte implicaba, además de un pago millonario (en euros) por el patrocinio (no especificado por el club), tener que hacerse cargo de más de medio millón de meriendas para casi 5 mil niños españoles con serias dificultades económicas.

Eso, mientras Veracruz es el cuarto lugar del país en pobreza extrema, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Además, Duarte firmó otro acuerdo con el Real Madrid, para que el equipo español instalara “seis escuelas socio-deportivas del club en Tuxpan, Veracruz, Xalapa, Boca del Río, Córdoba y Coatzacoalcos. Paralelamente, la fundación tiene convenios para estas escuelas infantiles en Ciudad Juárez, León, Puebla y Oaxaca. En total serían 12 escuelas en México”, explica PROCESO.

Pero la cosa no termina ahí. En 2013 se llevó una comitiva de 15 periodistas a pasear por España, con el pretexto del “Tianguis Turístico de Madrid”, pero en realidad fue uno de esos tradicionales “regalos” a la prensa para obtener ventajas. El premio mayor fue llevarlos al Santiago Bernabéu para que atestiguaran la Final de la Copa del Rey, entre Madrid y Barcelona, en un palco rentado por el gobierno de Veracruz.

El problema fue que varios periodistas empezaron a subir fotos y eso generó molestia en el equipo de Duarte, que no deseaba dejar rastro del paseo.