Pide Obama una estrategia inteligente contra terrorismo

Publicado el 7 de diciembre del 2016 a las 9:31 pm

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(El Dictamen/Agencias)

OBAMA
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, empieza a cerrar carpetas y hacer balance antes de abandonar la Casa Blanca el próximo mes de enero. Este martes fue el turno de los temas de seguridad nacional, en un discurso ante el Centro de Comando Central del ejército en Tampa, Florida, en el que defendió el trabajo hecho y su legado en seguridad a pesar de que la amenaza terrorista sigue vigente.

El discurso también fue una advertencia de las consecuencias nefastas que podrían acarrear las medidas prometidas por quien será su sucesor, Donald Trump. Entre esas, el retorno a la tortura. “Nunca nadie me ha dicho que [prohibir la tortura] nos ha costado buena inteligencia”, dijo Obama, quien añadió que mantener abierta la prisión de la base de Guantánamo, en Cuba, es “una mancha en nuestro orgullo nacional”. “Estamos gastando cientos de millones de dólares para mantener a menos de 60 personas en un centro de detención en Cuba. Eso no es ser fuertes”, afirmó.

En ese sentido, Obama quiso guiar a la futura administración hacia el camino correcto en temas de seguridad nacional: se necesita, explicó, una estrategia antiterrorista “implacable, sostenible y multilateral”, pero también “inteligente” no sólo basada en lo militar, sino también en la cooperación y en el desarrollo. “Cumplir con el estado de derecho no es una debilidad a largo plazo, es nuestra mayor fortaleza”, aseguró el mandatario, “orgulloso” del progreso en seguridad que dijo se ha realizado durante su mandato.

Sin embargo, reconoció que el reto y la amenaza terrorista siguen vigentes. “El objetivo de estos terroristas es asustarnos para que cambiemos la naturaleza de quienes somos y de nuestra democracia, y el hecho es que la gente y las naciones no toman buenas decisiones cuando están impulsadas por el miedo. Somos una nación que saca lo mejor de sí misma a través de la esperanza, no del miedo”, argumentó el mandatario.

En ese sentido, el presidente hizo una alocución específica a la defensa de los musulmanes, a su decisión de no etiquetar los ataques terroristas de “islamismo radical” y a su oposición frontal a los exámenes religiosos como parte de una estrategia en favor de la libertad. Todo elementos que estuvieron presentes en la campaña electoral de Trump y que ahora se consolidaron con algunas de sus elecciones para el gabinete presidencial en temas de seguridad nacional, como el islamófobo y ex militar Michael Flynn.

“Nosotros no imponemos tests religiosos como prueba por la libertad”, dijo Obama, quien advirtió que “si estigmatizamos a los musulmanes buenos y patrióticos, eso sólo alimenta el argumento de los terroristas. Si actuamos como si estuviéramos en guerra con el Islam, no sólo perderemos más vidas estadounidenses [en conflicto], sino que perderemos la vista de nuestros principios, de por qué estamos luchando”, insistió.

Para el presidente de EU, el foco de la estrategia tiene que ser los “lobos solitarios” que amenazan la sociedad actual y que definió como “matones y asesinos”. En ese sentido, Obama se felicitó de haber evitado grandes complots y atentados terroristas a gran escala en territorio estadounidense.

Recordó que durante su administración no sólo se acabó prácticamente con la red terrorista Al-Qaeda (“no es ni la sombra de lo que fue”, aseveró), sino que también se golpeó la “columna vertebral” de Estado Islámico gracias a la cooperación internacional y los más de 16 mil bombardeos de la coalición militar liderada por EU.

Aun así, admitió que “no hemos tenido una clara y definida victoria” contra el terrorismo y que cuando ceda el testigo a Trump, el próximo 20 de enero, será el primer mandatario de EU en completar dos legislaturas en guerra, al no haber podido acabar con la que heredó en Afganistán.