Ante la situación de resultar afectados por la gripe en esta temporada de temperaturas bajas y sobre todo ahora que las condiciones climatológica se encuentran propicias para mantener estas temperaturas por más tiempo del que los habitantes de la zona metropolitana de Veracruz estamos acostumbrados a experimentarlas, obvio es que pareciera toda una epidemia de gripe la que hay en la comarca, pero, esto podríamos llamarlo hasta normal, pero, lo que incuestionablemente se sale de toda normalidad es que la ciudadanía persista en esa peligrosa actividad de proceder a la automedicación y comience a tomar todo tipo de medicinas que a cual más receta porque a ellos mismos o a determinado integrante de la familia o algún amigo le da siempre buenos resultados en el combate a esta enfermedad prácticamente estacional. Esto, reiteramos, es altamente peligroso para la salud, por lo tanto, bajo ninguna circunstancia debemos proceder a tal acción, sino que debemos acudir al médico de confianza o a una institución de salud para que el personal capacitado proceda a la auscultación correspondiente y de ser necesario acudir al laboratorio a realizarse exámenes si así lo dispuso el médico a fin de llevar a cabo un tratamiento efectivo y adecuado para el combate de la enfermedad que nos aqueje.

Pues lamentablemente, como lo exponemos en renglones anteriores y que ya lo hemos hecho en otros espacios editoriales y lo haremos cada vez que sea necesario, invariablemente las personas afectadas acuden con el amigo o con algún familiar que en lo absoluto tiene los conocimientos necesarios para recetar, pero como hay el antecedente de que logró superar alguna gripe, se hace fácil seguir las indicaciones a pregunta expresa. O lo que es peor, las personas mismas se atreven a tomar la iniciativa de sugerir medicamentos o de facilitar los que le sobraron del tratamiento autorecetado en la última gripe que padecieron. Pues verdaderamente es sorprendente ver la gran capacidad que tiene la gente para recetar “remedios infalibles” para el combate de la gripe o demás enfermedades de las vías respiratorias y lo peor de esto es ver la tremenda proclividad de las personas enfermas y que han escuchado a estos improvisados médicos a someterse a tales tratamientos carentes de todos sustento profesional.

Lo anterior no tendría nada de malo si se estuviera jugando con la salud y en muchas ocasiones con la vida misma, pues no todos los medicamentos o tratamientos son iguales para todos los organismos y lo que en un momento dado es benéfico para uno puede ser totalmente contradictorio para otros e incluso hasta mortal. De ahí entonces la insistencia a que a los primeros síntomas de alguna enfermedad del aparato respiratorio en esta temporada de temperaturas bajas, acudamos de inmediato con el galeno correspondiente y nos olvidemos absolutamente de ir con el vecino, el amigo o el familiar que acaba de superar muy bien la última gripe que lo afecto. Pues estamos poniendo en alto riesgo no sólo la salud sino incluso la vida misma.