Caso TAMSA de “urgente resolución”*Podría retornar el sindicalismo negro: abogados laboristas.
*Sugieren convocar a asamblea extraordinaria de obreros

Maestro Gustavo Sandoval Arcos, presidente del Colegio de Abogados Laboralistas del Estado de Veracruz. Foto: Alina Krauss.

Mario Vázquez Sandoval/El Dictamen
Aunque el caso de conflicto en materia sindical de la empresa Tenaris-Tamsa tiene arista espinosas, en razón del peso específico de la industria líder a escala nacional y proyección comercial mundial, las autoridades federales del trabajo deberán aplicar el principio fundamental de “Primero en tiempo, primero en derecho”; pero si este recurso resultara insuficiente, proceder a la convocatoria al desarrollo de otra asamblea extraordinaria donde involucren a un tercer demandante de beneficios. Allí, con voto directo, sin dar espacio a manipulación de voluntad de trabajadores, determinar la elección del poseedor de la mayoría del respaldo de integrantes del padrón actualizado y legal.

Dejar correr la polémica estéril sobre a quién corresponde la titularidad del reconocimiento de directiva del Sindicato “Unidad y Progreso”, ahora con aparición de una segunda expedición de toma de nota en favor de José Carlos Guevara Moreno y un tercer reclamante Enrique Ruiz Saavedra, en el carácter de secretario general, advirtió el maestro Gonzalo Sandoval Arcos, presidente del Colegio de Abogados Laboralistas, sobre el riesgo inminente del desborde de pasiones y repetición de manifestaciones de violencia, cuyas experiencias habían quedado atrás, junto con la mala imagen de sindicalismo negro que por mucho tiempo acompañó el nombre de Veracruz.

Circulan varias versiones con un fin común, validar el pronunciamiento de legalidad en la representación de la base trabajadora de la empresa siderúrgica. Los tres frentes se declaran favorecidos con el respaldo mayoritario de sus compañeros. Esa tesis maneja Guevara Moreno, por ciento cuestionada por directivos patronales, apuntan razones lógicas; luego entonces, la mejor forma de salir de dudas, queda centrada en una reunión donde extremen las medidas preventivas, el cierre de todas las vías que pudieran dar lugar a la pérdida de control. Vigilancia casi con “lupa” proporcional a lo delicado del tema.

URGENTE LA RESPUESTA
Sandoval Arcos insiste en recomendar que el aso TAMSA es de “urgente resolución” y emprender acciones prontas, mañana si fuera posible; acercar respuesta decisoria en el sentido de ratificar o rectificar nombre del destinatario de la titularidad. La voz directa del obrero, bajo supervisión directa de la autoridad laboral deberá imponerse, ningún cabo suelto. Dejar el asunto en el aire, podría echar por tierra, primero el buen ejemplo de una política de paz laboral de poco más de veinte años continuos.