¿Te has sentido Mbuki-mvuki, natsukashii o uitwaaien? 19 emociones “intraducibles” que tal vez no sabías que podías sentir

Publicado el 16 de febrero del 2017 a las 9:17 am

A+ A-

¿Alguna vez has sentido algo de mbuki-mvuki?

Me refiero a un irresistible deseo de “quitarte la ropa cuando bailas”.

¿O Quizás un poco de kilig, la agitación nerviosa que se siente al hablar con alguien que te gusta?

¿Y qué de uitwaaien, que sintetiza los efectos revitalizadores de pasear en medio del viento?

Son palabras tomadas del bantú, el tagalo y el holandés, respectivamente.

Y están incluidas en un proyecto de la University of East London, Reino Unido, que intenta captar la variedad de sabores de las buenas sensaciones (en algunos casos agridulces) que se encuentran en todo el mundo.

“Son palabras que ofrecen una forma distinta de ver el mundo”, dice Tim Lomas, responsable de la iniciativa.

En su opinión, incorporarlas al vocabulario podrían ayudar a un conocimiento más variado y rico del propio ser.

19 emociones

Su inspiración original se produjo al oír el concepto de sisu en finlandés, una especie de “determinación extraordinaria ante la adversidad“, una idea que para los finlandeses nativos no tenía un equivalente exacto en otros idiomas, incluido el inglés.

Muchos de los términos se refieren a sentimientos positivos altamente específicos:

  • Desbundar (portugués) – perder las inhibiciones al divertirse.
  • Tarab (árabe) – un estado de éxtasis o embelesamiento provocado por la música.
  • Shinrin-yoku (japonés) – la relajación conseguida al bañarse en el bosque, en sentido figurado o literalmente.
  • Gigil (tagalo) – el irresistible deseo de pellizcar o estrujar a alguien amado o apreciado.
  • Yuan bei (chino ) – una sensación de completa y perfecta plenitud.
  • Iktsuarpok (inuit) – la anticipación que uno siente cuando espera a alguien, por la cual sales a cada rato para ver si la persona ya llegó.
  • Natsukashii (japonés) – un anhelo nostálgico por el pasado con felicidad por el grato recuerdo, aunque tristeza de que ya no esté presente.
  • Wabi-sabi (japonés) – una “sublimidad oscura, desolada” centrada sobre la fugacidad y la imperfección en la belleza.
  • Saudade (portugués) – un anhelo melancólico o nostálgico por una persona, lugar o cosa que está lejos, ya sea espacialmente o en el tiempo – una añoranza vaga, ensoñadora por fenómenos que quizás ni siquiera existan.
  • Sehnsucht (alemán) – literalmente “anhelos de vida”, un deseo intenso por estados alternativos y realizaciones de vida, incluso si son inalcanzables.
  • Dadirri (aborigen austaliano) – un acto espiritual profundo de reflexión y escucha respetuosa.
  • Pihentagyú (húngaro) – significa literalmente “con un cerebro relajado”, y describe a personas ingeniosas que pueden improvisar chistes o soluciones sofisticadas.
  • Desenrascanço (portugués) – salirse ingeniosamente de una situación problemática.
  • Sukha (sánskrito) – verdadera felicidad duradera, independientemente de las circunstancias.
  • Orenda (hurón) – el poder de la voluntad humana para cambiar el mundo frente a fuerzas poderosas, tales como el destino.

“Algunos usan términos como ansioso, asustado, enojado, fastidiado para referirse a un estado afectivo general de sentirse mal”, explica Barrett.

Eso se llama “granularidad emocional” y ella normalmente la mide pidiendo a los participantes que evalúen sus sentimientos cada día, en un período de varias semanas, antes de calcular las variaciones y matices en sus informes: por ejemplo, si los mismos viejos términos siempre coinciden.

Entre más granular sea nuestra experiencia de emoción, más capaces somos de entender nuestras vidas interiores“, apunta.

FUENTE: bbcmundo.com