Agencias /EL DICTAMEN

El presidente de EU, Donald Trump, dijo este jueves que el tema de los jóvenes indocumentados acogidos al Programa de Acción Diferida (DACA, por sus siglas en inglés), conocidos como dreamers (soñadores) “es uno de los temas más difíciles que tengo, pero lo abordaré con el corazón”.

En conferencia de prensa en la Casa Blanca, el magnate reconoció que la situación “es muy dura porque amo a esos chicos, algunos de ellos son totalmente increíbles”, aunque también mencionó que hay jóvenes que son pandilleros o narcotraficantes.

Pese a que el mandatario ha suavizado el tono sobre los dreamers, no termina de definir si ellos podrán mantener su actual estatus legal o cuál será el futuro del programa, firmado en 2012 por Barack Obama.

En la misma conferencia, Trump insistió en la necesidad de seguir con mano dura contra las “ciudades santuario” y defendió el “esfuerzo nacional” de deportación de aquellos que signifiquen un “peligro para la seguridad pública”, un concepto que su administración amplió para incluir incluso delitos menores.

“Estamos salvando vidas de estadounidenses cada día (con esta política)”, aseguró.