Javier Herrera Borunda

En la ciudad de Londres, Gran Bretaña, se llevó a cabo la Conferencia Anual de Bonos Climáticos 2017 en la que la organización Climate Bonds Initiative entregó 16 premios en igual número de categorías a iniciativas relacionadas con la emisión de instrumentos financieros de renta fija vinculados con medidas de solución a los efectos del cambio climático y que se conocen en el escenario global como bonos climáticos o bonos verdes.

Nuestro país recibió tres reconocimientos Green Bonus Award. El primero fue otorgado en la categoría de gobierno local, a la iniciativa del Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera Espinosa, de impulsar el pasado 7 de diciembre un bono verde en el mercado financiero nacional por la cantidad de mil millones de pesos con tasa flotante a cinco años. El premio “Liderazgo Regional en Bonos Verdes Subnacionales”, fue otorgado por ser el primer gobierno local de América Latina en emitir un Bono Verde y con ello acelerar los procesos de atención a la sustentabilidad del medio ambiente en la ciudad capital de la República Mexicana.
Los proyectos sujetos a financiamiento fueron certificados por las autoridades nacionales e internacionales correspondientes, lo que garantiza a los inversionistas que los recursos serán destinados con toda certeza a programas que cumplen con los criterios internacionales de cuidado y protección al desarrollo sustentable.

Los recursos obtenidos por el Bono Verde emitido por el gobierno capitalino serán destinados a proyectos de transporte público sustentable, manejo de infraestructura hidráulica y abasto de agua, eficiencia energética, movilidad, iluminación y ampliación de las líneas del Metrobús, todos respaldados en criterios de sustentabilidad que coadyuvarán a alcanzar las metas establecidas en el Programa de Acción Climática de la Ciudad de México 2014-2020.

La Bolsa Mexicana de Valores fue premiada por crear el Consejo Consultivo de Finanzas Climáticas y establecer una metodología de vanguardia en los requerimientos para suscribir bonos verdes, sustentada en estandarización, transparencia y credibilidad. La Climate Bonds Initiative fue enfática al otorgar este reconocimiento mencionando que “otros mercados bursátiles deben seguir los pasos del Grupo Bolsa Mexicana de Valores por su papel de liderazgo al convocar al sector financiero mexicano en el desarrollo de finanzas verdes y establecer un mercado local de bonos verdes”.

El premio “Emisor de Bono Verde más grande del mundo de una corporación no financiera”, fue entregado al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, en su calidad de empresa del gobierno mexicano responsable de la construcción del nuevo aeropuerto de la ciudad capital, por la administración y colocación del bono verde corporativo no financiero más grande de 2016. Fueron colocados en los mercados internacionales bonos por un total de dos mil millones de dólares a dos plazos, uno por mil millones a diez años y el otro por la misma cantidad a treinta años con una tasa de interés anual de 4.25 y 5.50 por ciento respectivamente.

A nivel internacional los bonos verdes o climáticos están creciendo a un ritmo acelerado en función de la urgente necesidad de encontrar soluciones a la mitigación de los efectos del cambio climático a través del uso de energías limpias y de eficiencia energética que permitan reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En 2016 el volumen total de colocación en los mercados financieros de bonos climáticos fue de 160 mil millones de dólares, de los cuales 70 millones fueron emitidos en 2016.

Los bonos verdes representan un extraordinario mecanismo de financiamiento climático que permite realizar la transición hacia modelos de desarrollo sustentable con bajas emisiones de carbono, y mitigar los factores ambientales que ya genera el cambio climático.

El financiamiento de políticas públicas relacionadas con el manejo de los recursos hídricos, el uso de energías limpias y sustentables, el manejo de residuos, la conservación de la biodiversidad, la movilidad, y el transporte público no contaminante, requieren de una gran cantidad de recursos con los que en muchas ocasiones el Estado no cuenta. Hacer uso de los instrumentos financieros diseñados por esquemas innovadores de manejo de capital es un ejemplo que debe ser multiplicado en otras entidades federativas haciendo uso de las metodologías de transparencia y rendición de cuentas que garanticen su cabal aplicación. El desarrollo sustentable de México nos obliga a equilibrar los rezagos del crecimiento regional y actuar en consecuencia.

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