– segunda parte –

Javier Herrera Borunda

En la entrega anterior abordamos el tema de las dos Iniciativas con Proyecto de Decreto que presentamos ante los integrantes del Pleno de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, el pasado 21 de marzo, los diputados que integramos la fracción Parlamentaria del Partido Verde Ecologista de México. Se relacionan con dos temas fundamentales para alcanzar una mejor gobernabilidad democrática en nuestro país: la Segunda Vuelta Electoral y el Gobierno Federal de Coalición.

Con respecto al primer punto comentábamos que la consolidación de nuestra democracia, como sucede en muchos países del mundo, ha permitido que la pluralidad se reconozca y otorgue al ciudadano la posibilidad de elegir entre diversas alternativas de representación popular, a través de la cual sus voces pueden ser escuchadas y traducidas en políticas públicas.

Sin embargo, y de manera paradójica, esta gran pluralidad de opciones político-ideológicas ha generado una polarización en los órganos de gobierno que en mucho afecta la gobernabilidad democrática, ya que a pesar de haber sido electos por la mayoría de los votantes, no cuentan con el respaldo de la mayoría ciudadana. En México hemos sido testigos en las últimas cuatro administraciones, tanto federales como estatales, del hecho de que obtener el triunfo con poco más de una tercera parte de los votos emitidos, obstaculiza la implementación de los grandes proyectos que requiere nuestro país para alcanzar un desarrollo más dinámico y especialmente para abatir los Índices de Pobreza y de equidad regional que nos mantienen rezagados frente a otros países del mundo.

En el ejercicio político no todos tenemos que pensar igual, pero sí tenemos la obligación de llegar a consensos y construir acuerdos que tengan por único objeto el bien supremo de la Nación. Incluso cuando llamamos a la unión en la defensa de nuestra soberanía y de nuestros principios nacionales, se materializan esas tres o más partes y la división se hace presente.

Recordemos que intereses mezquinos siempre estarán presentes, así lo demuestra la Historia, pero también tengamos presente que en todas las estructuras creadas por el ser humano la unión ha permitido hacer realidad sueños que parecían imposibles.

Nuestra democracia debe mirar hacia un futuro que garantice la conformación de gobiernos legítimos y eficientes al servicio de la ciudadanía. De ahí que proponemos en nuestra primera Iniciativa que el Presidente de la República, los titulares de los poderes ejecutivos e incluso los integrantes de los Congresos y los ayuntamientos, sean electos por más de la mitad de los votos emitidos. Para ello, nuestra propuesta incluye la posibilidad de realizar un proceso electoral en el que se incluya la “segunda vuelta” en el caso de que ningún candidato obtuviese una mayoría calificada en la primera. El propósito es que necesariamente alguno de los candidatos obtenga el triunfo con mayor legitimidad, ya que generalmente los que contienden en una segunda vuelta electoral se ven obligados a conformar alianzas con otras fuerzas políticas para alcanzar la mayoría que requieren.

La primera Iniciativa propuesta se complementa con la segunda que propone la incorporación constitucional de la figura de Gobierno de Coalición, ello con el fin de establecer un nuevo esquema de colaboración entre el Presidente de la República y el Poder Legislativo Federal que genere mejores condiciones de gobernabilidad, mayor comunicación entre gobernantes y un mayor número de gobernados, y corresponsabilidad en el diseño de políticas públicas que deberán ser evaluadas periódicamente a través de órganos plurales de coordinación.

Los beneficios que podrían derivar de un Gobierno de Coalición se encuentran en una mayor legitimidad del gobierno, lo cual se traduce en condiciones de mayor gobernabilidad al permitir mayores consensos entre los Poderes, y desde luego una mejor coordinación en el diseño de políticas públicas.

La propuesta de Gobierno de Coalición incluye nuevas responsabilidades para el Poder Legislativo que añadirá a sus funciones la de ratificar la designación de los miembros propuestos por el Presidente de la República para formar parte de su Gabinete. A la Cámara de Diputados correspondería aprobar a los titulares de la Secretarías de Hacienda y Crédito Público; Desarrollo Social; Medio Ambiente y Recursos Naturales; Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano; Salud; Educación Pública; Cultura; Trabajo y Previsión Social; y Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación; así como de la Secretaría de Gabinete, una nueva figura en sustitución de la Secretaría de Gobernación, cuyo titular se denominará Jefe de Gabinete, quien coordinaría a los titulares de las otras Secretarías para fijar la agenda presidencial y asumiría la titularidad del Poder Ejecutivo Federal en caso de falta absoluta del Presidente de la República. Al Senado de la República  los de Relaciones Exteriores; Energía; Economía; Comunicaciones y Transportes; Turismo; Función Pública; Seguridad Pública, Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad.

Cabe mencionar que otros partidos políticos representados en el Congreso Federal, tanto de la Legislatura anterior como de la actual, han presentado iniciativas relacionadas con el tema del Gobierno de Coalición, muy probablemente derivadas del éxito alcanzado por la práctica incipiente de un ejercicio de gobierno de coalición materializada en el “Pacto por México”, organizada por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, a unos cuantos días de haber tomado posesión de su cargo, y en la que gracias al consenso obtenido por las principales fuerzas políticas de nuestro país, pudieron materializarse las Reformas Estructurales que han sentido las bases jurídicas para la proyección con certeza jurídica del futuro de México.

Caminemos con firmeza hacia el fortalecimiento de nuestra democracia, una que permita gobernabilidad y eficacia en las acciones de gobierno, un Estado de Derecho incuestionable, estabilidad política, y ausencia de violencia.

herrera.Borunda@gmail.com