Vivir en el Golfo

El villano favorito

Viernes 21 abril 2017, 8:31:20 am

Por Rodolfo Herrera

La detención y juicio de extradición en Guatemala del ex gobernador de Veracruz Javier Duarte de Ochoa, lo supera todo en términos de audiencia, incluso el interés de los mexicanos por captura de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera o del exgobernador de Tamaulipas Tomás Yarrington Ruvalcaba.

Y es que desde el 13 de octubre de 2016 cuando pidió licencia para separarse del cargo de gobernador, a poco menos de 50 días de terminar su mandato de 6 años, Javier Duarte de Ochoa desapareció para perderse varios meses, mientras en México su partido, el PRI y sus enemigos del PAN lo etiquetaron como prófugo de la justicia mexicana.

Duarte de Ochoa, quien presidió la Conferencia Nacional de Gobernadores, la Conago, se convirtió en el personaje más buscado de México y las versiones sobre el desvío de recursos, la compra de propiedades en el extranjero, las millonarias mansiones en Woodlands Country Club, el derroche de sus amigos, el decreto de la primera dama por merecer la abundancia, las bodegas con dinero en efectivo, las giras de diversión a Las Vegas y otras partes del mundo acarreando cajas de efectivo, enriquecieron el anecdotario de lo que todo político puede hacer con el dinero de los mexicanos.

Cinco días antes de la detención de Javier Duarte en Guatemala, en Italia la Interpol y los Arma dei Carabinieri, lograron la aprehensión del ex gobernador priista de Tamaulipas Tomás Yarrington, lo cual atrajo los reflectores de los medios nacionales que convirtieron el hecho en noticia de primera plana.

El 15 de abril de 2017, la noticia que cimbró a México fue la detención del prófugo más buscado y conocido de este país, Javier Duarte de Ochoa, a quien desde ese momento los medios de Veracruz, de México y del mundo dedicaron buena parte de sus segmentos informativos para darle seguimiento a la noticia.

Los días siguientes todos los periódicos de México, las páginas de internet y los noticieros de radio y televisión del país dieron amplia cobertura al hecho, que por supuesto, fue del interés de todos los mexicanos.

El 19 de marzo de 2017, Duarte salió del Cuartel de Matamoros con chaleco antibalas para ser llevado ante un juez que le sigue el proceso de extradición, a lo cual el ex mandatario se allanó argumentando que esperaba la petición formal de México.

El hecho se transmitió en vivo por estaciones de radio, canales de televisión y enlaces de internet vía YouTube, Facebook y Periscope, desde los cuales los mexicanos tuvieron oportunidad de observar en cadena nacional la difusión simultánea del juicio.

Comparado con eventos de alto impacto como el Super Bowl, la audiencia que ha alcanzado el caso Duarte supera por mucho a la detención de cualquier otro exgobernador, al encarcelamiento de Mario Villanueva, al crimen de Luis Donaldo Colosio, al de José Francisco Ruiz Massieu, a la detención y juicio del hermano incómodo Raúl Salinas de Gortari, a la detención del Chapo Guzmán.

Es decir, la misma clase política que lo encumbró, que lo solapó por seis años, que lo hizo presidente de todos los gobernadores del país, que le aplaudió, que lo protegió, con quien pactó, ahora se deslindan de él, no lo conocen, pese a que lo abrazan en fotografías niegan su amistad y ahora nos lo entregan para el linchamiento social, la cortina de humo que desvía la atención para que la sociedad no voltee a ver a los que en este momento están en funciones, manejando a discreción los dineros de los mexicanos.

Es decir, Javier Duarte es el villano favorito, sobre el cual la sociedad en redes sociales descarga la impotencia retenida, mientras los otros villanos están en funciones, seguramente haciendo lo mismo.

EL FISCAL ANTICORRUPCIÓN, DOS AÑOS DE RETRASO

Debido a que los senadores de la república no logran ponerse de acuerdo, el nombramiento del fiscal anticorrupción lleva dos años de retraso, ese sería el personaje encargado de enjuiciar hoy a todos los políticos ladrones ¿Y no saben a quién poner? Les voy a jurar algo, ese nombramiento y el desafuero de Tarek Abdalá como diputado federal del PRI ligado al caso Duarte, se harán hasta después de las elecciones del 4 de junio. Ya verá.

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