Puebla vence de último minuto a Cruz Azul 2-1

(El Dictamen/Agencias)

Foto tomada de internet

Luego del triunfo a media semana ante Toluca (0-2), el Cruz Azul llegaba motivado a la jornada 14 con miras a una lejana pero posible Liguilla. Sin embargo, si hay un equipo en México que no sabe ganar –desde hace casi 20 años-, es justamente el cuadro cementero, quien este domingo nuevamente cayó de último minuto ante un débil Puebla 2-1, en el cierre de decimocuarta jornada en la Liga MX.

La Máquina se metió a la cancha del Cuauhtémoc con la única misión de ganar al peor equipo del Clausura 2017: el Puebla. La labor lucía relativamente fácil, pero el cuadro dirigido por Francisco Jémez no sólo dejó ir una ventaja, además sepultó sus aspiraciones de entrar a la Liguilla.

El encuentro arrancó con dinámica y con muchas ganas del visitante, tanto que Cruz Azul se hizo presente en el marcador por medio de un gol “de vestidor”, pues al minuto 4 Rafael Baca, a pase de Ángel Mena, mandó el esférico al fondo de las redes. El Estadio Cuauhtémoc gritaba el primero del visitante que, por mayoría aplastante en la tribuna, parecía jugar en cancha propia.

El transcurso de la primera parte se fue entre esfuerzos poco atingentes de ambos equipos para dañar al rival. Puebla se mostró como un equipo con ganas pero muy limitado en cuanto a recursos futbolísticos. Por su parte, la Máquina presentó lapsos interesantes que se difuminaban minuto a minuto. Así, como ha pasado en el presente certamen.

Al término del primer tiempo, los Celestes se fueron ganando. En la segunda parte el ritmo del partido no cambió demasiado; Puebla intentó de forma insípida y con muchas lagunas futbolísticas mientras Cruz Azul brindó un digno resumen de lo que ha hecho esta temporada: se cansó de intentar pero sus fallas lo sentenciaron.

Cuando los Cementeros se sentían más cómodos en el terreno de juego, el empate del local llegó por medio de un autogol de Julio César Domínguez que fusiló a su compañero Jesús Corona; al 52’ Jerónimo Aminone metió un centro que Domínguez clavó en su propia portería. Había empate en la pizarra 1-1.

Tras el gol poblano, el partido se animó con insinuaciones de ambos conjuntos. El oxígeno de la Franja fue disminuyendo a tal punto que sólo le permitió defenderse de los embates cruzazulinos. Los celestes insistieron sobre la cabaña de Fabián Villaseñor. Cuando todo parecía terminar con un empate, la historia de los últimos 19 años para el Cruz Azul se hizo presente y los cementeros recibieron un gol al 92’, cortesía de Gabriel Esparza que venció a José de Jesús Corona quien, desde hace mucho, no es factor en los resultados del conjunto de la Noria.

Con el pitazo final, Puebla logró un triunfo valiosísimo que, prácticamente, le asegura su permanencia en el máximo circuito, aunque no logró abandonar el sótano de la tabla general. Por su parte la Máquina Cementera, que se quedó con 14 puntos, vio desecha su raquítica ilusión de asistir a la fiesta grande… será para la otra, Cruz Azul.