Por Rodolfo Herrera

A la medianoche de hoy culminan las campañas y los ciudadanos habremos de entrar en una etapa de reflexión, previo al desarrollo de las elecciones el próximo domingo 4 de junio, día en que por fin termina este enorme teatro montado por partidos y políticos.

Mire usted, estamos ante las campañas de mayor “civilidad política” en la historia de Veracruz, los candidatos omitieron señalarse, atacarse, sacarse sus trapitos al sol, recordarse la vida pública y privada, o sea ¿Qué lindos muchachitos que no rompen ni un plato ¿No?

Atrás quedaron los golpes bajos, enseñadas de lengua, dobladitas, memazos, rozones, menciones, cacayacas, indirectas, mensajitos y toda clase de artimañas para bajarle la guardia al otro.

Lo que no nos han dicho es ¿En qué momento se pusieron de acuerdo los candidatos? ¿En qué consistió el pacto de no agresión? ¿Bajo qué argumento decidieron entrar a la farándula política para hacer relleno? ¿Qué ganamos con esto los ciudadanos?

Porque la mera verdad los ciudadanos no nos creemos tanto respeto mutuo, algo debieron haber negociado en lo oscurito para perdonarse, como si estuvieran juntos, amigos y enemigos cogidos de la mano en el sermón dominical de la Santa Rita.

Si bien es cierto que no se les vio apapachándose públicamente posando para la foto, también es cierto que pudimos observar cuando la casualidad permitió que coincidieran en un mismo lugar, pero tan malos son para la actuación que fue menos creíble el desdén que se mostraron al ni siquiera mirarse unos a otros, Chale, que malos actores, se sobreactuaron peor que don Arturo de Córdoba, ese yucateco de la época de oro del cine nacional.

Y por supuesto que el resultado electoral está más que cantado, no hay sorpresas, tampoco sobresaltos, nada, ni siquiera vale la pena pensar que con un golpe de suerte alguien se vaya a salir del script y se sienta ganador.

Por primera vez en la historia cada candidato sabe perfectamente el lugar que le corresponde el día de la elección.

Encuestadores, activistas, analistas, agoreros,  adivinos videntes, pronosticadores y brujos perdieron la oportunidad de ganarse una lanita vendiendo encuestas pa levantarle el ánimo a los paganos.

Con todos estos antecedentes la verdad que no se ve por dónde vaya a cambiar nuestra democracia, no hay forma de legitimar procesos electorales democráticos, limpios, transparentes y además ciertos.

Van a llegar de regidores tremendos pelaos que se van a sentar a dos nalgas en una silla, con cargos de no menos de 300 mil pesos mensuales en salarios, gastos de representación, achichincles, lambiscones y soplanucas que los van a hacer sentir virreyes y que por cierto no van a solucionar absolutamente nada.

Por eso mi recomendación para este próximo domingo en que habrá elecciones, manténgase tranquilo en familia, tómese su tiempo para degustar con los suyos de un suculento desayuno, salga con toda calma a votar, no pele a los necios que se va a encontrar en el camino, vote por quien quiera y con la misma tranquilidad regrese a su casita para continuar con el domingo con los seres queridos, con eso es suficiente porque no nos estamos jugando ni la soberanía nacional ni traemos guerra con los gringos, la elección está decidida y usted lo verá.

Ah y evite compras de pánico, abastézcase de suficiente taguarniz del mono porque nos van a salir con la inservible “ley seca” que por cierto no sirve pa nada, porque precisamente ese día todo mundo anda persa. Así que mejor no le agarren las prisas.

LOS EFECTOS DEL GRUPO MÁS

La ausencia de trabajo de prevención, infraestructura, ganas y una tantita de madre, dieron como resultado que con este incipiente lluviecita se inundara la zona conurbada. Ah pero eso sí, los organismos oficiales, el grupo Más y Protección Civil salieron a decir que no pasó nada.

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