Por Rodolfo Herrera

Durante la entrega del “Premio Nacional de Investigación, Impulso al desarrollo de las finanzas estatales”, el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Enrique Graue, descalificó la actuación de los gobernadores de los estados, quienes abandonan el cargo para ser procesados por enriquecimiento ilícito y abuso de poder.

Y es que en ese evento realizado en la UNAM a la que asistió el Secretario de Hacienda José Antonio Meade, quedó de manifiesto que la totalidad de los gobernantes, llegan al poder para disponer de los recursos públicos en forma abusiva.

En esa reunión entre académicos, investigadores, estudiantes y profesionistas de la UNAM, se recordó que en este sexenio, son 13 gobernadores que están bajo proceso penal por delitos que debieran ser graves.

Y lo peor, no hay indicios de que el marco jurídico los obligue a regresar el dinero que en forma arbitraria fue tomado de los impuestos de los mexicanos, para ser devueltos y transformados en beneficios públicos para los ciudadanos.

El último de los gobernadores detenidos es Roberto Borge, intervenido recientemente en la república de Panamá, cuando ya había abordado un avión que lo llevaría a Francia para escapar de la incipiente justicia mexicana.

Esa detención vuelve a abrir una vieja herida en el corazón de los ciudadanos, por la impotencia de ver cómo sus gobernantes llegan para vaciar las tesorerías, en este sexenio, 13 gobernantes los que atraviesan por proceso penal.

Mientras todo esto sucede, parece que el problema de los saqueos a las tesorerías de los estados y municipios no tiene fin, los senadores de la república del PRI, PAN, PRD siguen discutiendo sobre el nombramiento del fiscal anticorrupción, lo que indica que poco o nada les interesa dar solución al problema por el que están atravesando los mexicanos.

Eso nos da a los ciudadanos una idea de que los gobernantes están más ocupados en sus asuntos de enriquecimiento personal, que en dar solución a los problemas de los ciudadanos y que implica, que la solución a la grave corrupción que se padece en México no es un asunto prioritario para los que gobiernan.

Para el gobierno federal, es mejor corretear a los ex gobernadores corruptos que intervenirlos, separarlos del cargo, procesarlos y encarcelarlos desde el primer momento en que se detecta que están desviando dinero de los mexicanos a sus negocios y familiares.

La penosa lista de  ex gobernadores bajo proceso queda así: del PRI son 9 ex gobernadores corruptos como Humberto Moreira de Coahuila detenido en España a petición de los gringos y puesto en libertad gracias a la deliciosa justicia nacional, Roberto Borge Angulo de Quintana Roo detenido en Panamá, Cesar Duarte Jáquez en Chihuahua  prófugo buscando refugio en Texas, Rodrigo Medina de la Cruz de Nuevo León detenido e ingresado al penal de Topo Chico, José Jesús Reyna García de Michoacán preso por peculado, Andrés Granier Melo de Tabasco preso por mano larga y Tomás Yarrington Ruvalcaba de Tamaulipas detenido en Italia y la cereza del pastel, Javier Duarte de Ochoa de Veracruz detenido en Guatemala.

Del PAN son 2, el ex gobernador de Aguascalientes Luis Armando Reynoso Femat detenido por peculado, así como el ex gobernador de Sonora Guillermo Padrés Ferat, preso en el reclusorio sur de la ciudad de México y su aliado el PRD también tiene 2 angelitos, el ex gobernador de Baja California Sur Narciso Agúndez Montaño detenido por robo, así como Pablo Salazar Mendiguchía preso en Chiapas.

Pero los académicos de la UNAM no son los únicos preocupados por este problema, el tema mantiene ocupados a todos los ciudadanos mexicanos que en los partidos y sus políticos no ven una puerta de escape, mientras el pueblo de México exige un cambio, los partidos y sus políticos simplemente se niegan a cambiar.

¿Y LOS GOBERNANTES EN FUNCIONES?

Hasta el momento los mexicanos nos horrorizamos cada que nos enteramos la forma tan artera en que los gobernantes salen del cargo luego de haber traicionado al pueblo, pero ¿Y qué sucede con los gobernantes en funciones? Por supuesto que la justicia mexicana está preparada para perseguirlos una vez que abandonan el cargo, pero nada hace por poner ejemplos claros contra los que en este momento están abusando del poder ¿O sí?

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